Hoy he ido a mi pueblo y tras ciertas cosas que ahora contaré, he recordado que un pueblo es siempre como lo pintan, un sitio en el que se sabe todo de todos y en el que hay celos, envidias, autocorrosión y miedo al "¿qué dirán?".
Esto viene al interrogatorio que he sufrido por parte de mi abuela. En las fiestas de mi pueblo (16 de agosto y alrededores) ocurrió algo, vamos, que un conocido cercano se echó novia. Como pueblo que es a los 10 minutos de ocurrir lo sabía medio pueblo y, a los 20 minutos, el pueblo entero. Mi abuela, como pueblerina que es, se ha enterado del rollo y me ha preguntado y yo que soy buen amigo del implicado he pasado del tema y le he dicho que no sabía y que a ella qué le importaba.
Ha ido pasando el tiempo con mi abuela y ha seguido sacando el tema, y cada vez aportando más datos para picar, gracias a esto, me he dado cuenta de que sabe todo y lo dice solo por armar. Sabe todo, según ella, porque oye algo en la panadería cuando pasa. Tras indagar, porque el tema me interesa, acabo descubriendo que quien va contando todo es gente celosa de la relación.
¿Conclusión? Los pueblos son como los pintan.
Bueno jenízaros, hasta otra, sé que esto no pinta mucho en el blog, pero necesitaba contarlo, gracias por leer!